domingo, 21 de octubre de 2007

4 horas de concierto y yo sin cámara


Una hora haciendo cola frente a la Plaza de Toros de Murcia. Cuando se abren las puertas un vigilante de seguridad me dice que no puedo entrar con una cámara con teleobjetivo si no estoy acreditado, las piernas me flojean y se me erizan los pelos; me tienes que dejar pasar, le digo. Me recomienda que me acerque a la taquilla y que hablase con la organización (Ibolele Producciones).


Las chicas de la taquilla no me hacen caso, no me dan soluciones y me dicen que allí no puedo dejar nada y que no puedo entrar. Vuelvo a la entrada y le digo al vigilante de seguridad, que se había mostrado muy amable, que me tenía que dejar entrar porque Ibolele se lavaba las manos; el chico me dice que por lo menos le deje la batería y que luego me la devolvería (y así fue).

Por fin entro y veo el escenario en el ruedo; ando por el albero embarrado hasta llegar a unos metros del escenario.

Los artistas se hacen esperar y es a las diez y cuarto cuando aparece un energético Álvaro Urquijo prometiendo una buena velada. Los Secretos serían los teloneros ( telón que dejaron muy alto).

Los Secretos dieron lo mejor de ellos y su fuerza se notó en todas sus canciones. No faltaron menciones a Enrique y otras dedicatorias emotivas. Canciones como Buena Chica, Ojos de Gata, y Por el Boulevard de los Sueños Rotos, me emocionaron.

Acaban los Secretos y los técnicos se afanan en preparar el escenario para Nacha Pop, tres cuartos de hora, nada menos.

Aparece Nacha Pop y Nacho García Vega comienza con mucha fuerza y haciendo el payasete. Antonio Vega, más humilde, muestra un estado deteriorado y cansado. Con la cabeza gacha y el pelo cubriéndole el rostro, son pocas las miradas que dedica al público. Público que había abandonado los tendidos para acercarse al albero, la plaza estaba literalmente llena y el calor de los aplausos se podía sentir.

Canciones movidas como Suerte y Sol del Caribe; y otras de Antonio, como Lucha de Gigantes y Una Décima de Segundo.

Me quedé decepcionado con Nacha Pop, el encuentro fue muy Nacho, cuando yo esperaba a un Antonio triunfador, en cualquier caso, espectaculares.

A las dos de la madrugada acababa el concierto sin una sola canción versionada ni tocada por los dos grupos juntos.

Busque al vigilante y me devolvió la batería (no hay fotos) y para casa.